domingo, 25 de diciembre de 2011

Sobre por qué suicidarse en Navidad



Tras pasar el mes de noviembre, todo el mundo empieza a volverse loco. Compras por un lado, a veces innecesarias, y llamadas por otro. Decidir la casa en la que vas a celebrar las Navidades: Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo... Y empezar a prepararla para aparentar que
la situación económica es igual o superior al resto de la familia a la que has estado criticando todo el año.

La Navidad es una fecha hipócrita. Para empezar porque es religiosa y los no creyentes ansían su llegada y la celebran como si hubieran ido al nacimiento del hijo de Dios. Es decir, creen en Dios solo cuando hay fiesta. Celebrar el cambio de año, como hacen algunas personas de otra religión en nuestro país sin más sería lo correcto. Pero claro, donde haya alcohol, música y mazapanes...

Cierto es que en algunas casas, la llegada de la Navidad hace que haya una sonrisa en la cara de los más mayores porque pueden ver a sus hijos/nietos llegados de cualquier punto de España o del mundo tan solo para pasar estos días unidos. Lo peor es que el año está lleno de fechas en las que, la mayoría, ni se preocupan por sus mayores. Ni una llamada telefónica ni una visita cuando disponen de los medios necesarios. Pero claro, en la cena familiar a olvidarnos de todo y a poner buena cara. También toca la típica situación bochornosa: ¿Y la novia qué? ¿Todavía no? ¿Vas a estar soltero toda la vida? ¡Mira tu primo, que lleva 5 meses con una! o... ¿Qué estudias? Boh, eso no tiene futuro .... Algún día se enterarán que hay gente que vive su vida de otra forma. Con otra mentalidad. Y que por menospreciar logros o actitudes no vas a cambiarla.

Abrazos, sonrisas, besos... y un sin fin de afecto que tan solo dura cuatro, cinco o como mucho seis horas. El típico familiar chistoso en la mesa que parece haber atracado un bar y la abuela deseando que todos se vayan para irse a dormir. Ah sí, que se olvidaba, como no te hayas hartado de comer y estés a punto de explotar, es que no te ha gustado la comida y ya te miran con mala cara. Todo un show después de cual nadie se acuerda de nadie en los 11 meses y 3 semanas restantes del año.

Luego vienen las felicitaciones de Año Nuevo y Reyes. Te llegarán SMS, correos y ahora Whatssaps de gente que llevará meses sin dirigirte la palabra y que se pelean por mandar el mensaje más original (De alguien que en teoría era importante yo no los recibo, pero bueno, me consuela que al menos actúa sin falsedad- XD). El 5/6 de enero es algo para los niños, cuando ves la felicidad en sus ojos al abrir los regalos. Lo que no saben es que sus tíos/abuelos/padres se han matado buscando ser superior unos a los otros. Mostrar poderío, de eso se trata.

También podemos mirar la televisión. Anuncios repetitivos, villancicos porque sí y programas que un año y otro repiten también porque sí.

No, no me gusta la Navidad, salta a la vista. Y menos este año. Tanto a mí como a mucha gente le llegan recuerdos de alguien que ya no está o de alguien a quien añoran. Además de odiar la hipocresía. Porque uno existe todo el año, no solo por unos pocos días. Volveré a recuperar la ilusión por estas fechas cuando tenga hijos o niños pequeños cerca (ellos sí que la disfrutan) o una pareja o familia propia en la que sean unos días un poco más especiales que otros, unidos, sin hipocresías ni falsedades, cosa que a día de hoy pocos hacen (honrados son los capaces...). Suicidarse es algo demasiado exagerado, pero echarse una siesta de un par de semanas no estaría nada mal...

viernes, 23 de diciembre de 2011

Massa no puede volar alto




Poco puede comentarse sobre la temporada de Felipe Massa. No hace falta decir por enésima vez que no ha estado a la altura de Ferrari ni de su monoplaza, porque es una verdad como un templo. Cuenta Luca Cordero di Montezemolo en unas recientes declaraciones a la prensa que la culpa ha sido del coche y que Felipe no se ha adaptado correctamente a él. Es su forma de justificar la continuidad del brasileño en el equipo italiano.

A LA SOMBRA Y DERROTADO

En dichas declaraciones, Montezemolo también afirma que su bajo rendimiento no se debe a ninguna secuela del accidente en Hungría 2009, algo que ya comentó al final de 2010 cuando desde Maranello decían que había corrido su hermano en vez de él. Muy chistosos ellos, pero han vuelto a tropezar con la misma piedra.

Para pilotar un F1 hay que tener ciertas cualidades y un valor que no se puede medir. Massa las tiene, no puede dudarse, pero tiene un problema: el sicológico. El Mundial de 2008 fue el primero en el que el piloto brasileño tuvo la oportunidad de luchar por un campeonato tras haber estado a la sombra de Michael Schumacher y luego de Kimi Raikkonen. Se llevó un duro golpe al perder el título en las últimas curvas de Brasil, ante su público. 2009 tampoco empezó bien. Ferrari no tenía un coche a la altura y luego llegó Hungría. Un accidente desafortunado que le mantuvo fuera de la pista hasta el siguiente año.

LLEGADA DE ALONSO Y CRÍTICAS

En el GP de Japón se anunciaba el fichaje de Fernando Alonso por Ferrari, para 2010. Todo un boom mediático. Entrevistas, eventos publicitarios y todo el mundo fijándose en el piloto español mientras que Massa volvía a los circuitos tras casi haber perdido la vida. 5 podios en un 2010 que volvió a estar en la sombra de un compañero de escudería, con órdenes de equipo incluidas. El cambio de suministrador de gomas pudo tener algo de culpa, pero el no adaptarse a la perfección es demérito del piloto, no de Pirelli.

"Esperamos que este año pilote él y no su hermano", esperaban desde Ferrari a principio de temporada. Una vez más ha llegado la decepción y 2011 ha sido una de las peores temporadas de un piloto de la marca italiana en los últimos años. Con algún detalle de calidad en alguna carrera-siempre hundiéndose en la segunda mitad de ésta- pero sin demostrar consistencia, regularidad y sin dar argumentos de ser un piloto digno de Ferrari ha hecho un año más que lamentable.

APAGADO

"With your mind power, your determination and your instint [...] you can fly very high"- decía Ayrton Senna. Felipe Massa tiene el problema de no tener ni poder de su mente, ni determinación, ni instinto, ni una motivación que perdió cuando los medios de comunicación solo se fijaron en él para criticarle. Su fallo ha sido no levantarse cuando ha sido derrotado. Así difícilmente podrá volar alto...

miércoles, 21 de diciembre de 2011

El señor del paddock



Camina por el paddock sonriente como si hubiera nacido allí. Los años no pasaron desapercibidos y su cara lo refleja, aunque siempre lleno de simpatía. Media vida en un circo del que nunca fue rey. Siempre aceptó ser el número dos viendo como sus compañeros eran el uno. Más de 300 carreras, 23 victorias y casi un centenar de podios... pero esto ya no es lo que era en su época dorada, ahora le piden dinero, y él no tiene más que una valiosa experiencia inherente a sus manos.

Williams le busca un sustituto que traiga maletín. Barrichello parece haber conseguido unos cinco millones de euros en patrocinios, pero el equipo británico quiere más: Petrov tiene a Rusia a detrás y Bruno Senna a uno de los hombres más ricos de Brasil, Eike Batista, que ya le ayudó en su paso por Lotus.

Salvó su vida en su fuerte accidente en el Gran Premio de San Marino en 1994, supo volar a contraviento para conseguir su primera victoria, lidió con un heptacampeón del mundo en su mismo equipo y aceptó órdenes sabidas y no sabidas para hacer campeones a otros... todo un héroe, un luchador, un señor que poco puede hacer para seguir en la pista ante la mala situación económica de la Fórmula 1...